sábado, 14 de abril de 2012

CARAVAGGIO EN MALTA (PARTE II) LOS ENIGMAS PERSISTEN


 



         El 14 de julio de 1.608 Caravaggio fue nombrado Caballero de Obediencia de la Orden de Malta. Elogioso fue el discurso de bienvenida del Gran Maestre Alof de Wignacourt, resaltando su faceta de pintor. Lo había logrado. Su talento para la pintura le había llevado a un reconocimiento máximo; salvo en un detalle muy significativo, eso había sucedido en Malta no en Roma. Así que me da la impresión de que anhelaba el momento de pasearse por Roma con su título de caballero y su cadena de oro, con su criado, y que le vieran todos allí, especialmente otros pintores, como Baglione, y Cesari (el Caballero D’Arpino), aunque para eso debía obtener antes un perdón y un permiso: el perdón del Papa por haber dado muerte a Ranucio Tomassoni, y el permiso de Wignacourt para poder abandonar la isla de Malta e ir a Roma[1].

         Pero este Michelangelo Merisi Caravaggio, era lo que se dice hoy “un crak”, porque a sólo a poco más de un mes de ser nombrado caballero[2], Caravaggio estaba detenido y encarcelado en el Fuerte de Sant Angelo.

         ¿Qué sucedió? Se sabe aproximadamente qué sucedió, pero no se sabe porqué sucedió. Y esto último es muy importante.

         Se sabe que un grupo de seis hombres, entre ellos Caravaggio, (algunos caballeros y otros aspirantes a serlo), atacaron e  hirieron de gravedad al Conde Della Vezza di Asti, llamado Giovanni Rodomonte[3]. Este Conde era un Caballero de Justicia de la Orden de Malta, es decir, de una importancia mayor que la de Caravaggio. Eso ocurre durante la noche del 18 de agosto de 1.608 en una casa particular, diríase que tomada al asalto.

         Lógicamente, se hizo una investigación y un atestado para el Consejo de Caballeros. Entre los miembros de ese Consejo estaba uno llamado Antonio Martelli que había ayudado al pintor en  lo referido a Malta, y a quien Caravaggio había retratado no mucho tiempo atrás.



Este cuadro que se encuentra en el Palacio Pitti de Florencia. Durante mucho tiempo no fue atribuido a Caravaggio, incluso en un libro que tengo lo atribuye a un “ignoto pittore caravaggesco” (desconocido pintor caravaggista),[4] incluso, se pensó que se tratase de otro retrato de Alof de Wignacourt, y lo cierto es que hay un parecido posible, pero hoy en día está generalmente admitido como de dicho Caballero de la Orden de Malta, de origen florentino, y posiblemente pintado durante la última parte de la estancia de Caravaggio en Malta.

Pero vayamos al fondo del asunto. ¿Qué dio origen a la pelea o ataque al Conde Della Vezza? Pues no se sabe. Y como no se sabe, es un terreno que da lugar a toda suerte de especulaciones más o menos razonables. Pudo ser una cuestión de honor, o estúpidamente una cuestión de “puntillo” entre caballeros orgullosos y soberbios, que agravada por el calor de agosto, derivara en las armas, o tuviera precisamente su origen en la destreza mayor o menor sobre las mismas, pues la mayor destreza con la espada podía suponer la diferencia entre humillar al otro, o ser humillado. Pudo ser también un asunto relativo al juego. O quizá, como se ha dicho, algo relativo  a problemas de trasfondo o índole homosexual, entonces muy clandestina, o más todavía, deberse a una disputa por pederastia. E incluso, no recuerdo por dónde leí, que por algún autor se apuntaba la posibilidad de que todo el problema viniera por la firma de Caravaggio en el cuadro de la Decapitación de San Juan Bautista[5] lo que suponía un desafío  intolerable a la humildad. No se sabe.

Su biógrafo de la época, Baglione, no tenía ni idea de lo qué en el fondo pasó: “Y allí teniendo alguna disputa con un caballero de justicia, Michelagnolo le ofendió no sé cómo, a resultas de lo cual lo llevaron a Prisión.” Tampoco saben nada otros primeros biógrafos como Bellori[6], y menos Mancini, que ni siquiera habla de todo esto.[7] Y uno se lleva la impresión de que este suceso de la agitada vida de Caravaggio, fue deliberadamente ocultado en los archivos de la Orden de Malta. E interesó mucho que trascendiera lo menos posible. No se hablaba de eso. Da la impresión, de que fuera algo realmente muy vergonzoso que se supiera, y puede que tuviera mucho que ver con aquello que se decía: “Virtudes públicas, vicios privados”. Así que el enigma continúa.

Tras la presentación del atestado, el 28 de agosto, Caravaggio fue detenido y encerrado en el Castillo de Sant Angelo, como ya hemos dicho.



Una vista del Fuerte Sant Angelo.

Casi diez días después, se hacía la presentación solemne y oficial con todos los caballeros presentes del cuadro,”La decapitación de San Juan Bautista”[8], que Caravaggio tan esmeradamente había pintado, con una particularidad: ¡el autor no podía acudir a la inauguración porque estaba en la cárcel!

El mes de de septiembre se lo pasa Caravaggio encerrado y probablemente pensó dos cosas: Que sería condenado y privado de su recién estrenada condición de caballero, y que además debería estar varios años encerrado. Esta vez sus influencias no le iban a poder evitar la condena. Es muy probable que fuera aconsejado por algún amigo sobre lo que le iba a ocurrir, y en ese momento se urdió, lo que dará lugar al segundo gran interrogante en  Malta: ¿Cómo escapó Caravaggio de la cárcel?

 No le detuvo el hecho evidente, y del que seguro era conocedor, que abandonar la isla sin permiso del Gran Maestre le iba suponer otro nuevo delito grave, y la persecución segura. Lo que parece claro, y está generalmente admitido, es que debió tener ayuda exterior de algún o algunos amigos, probablemente de Frabrizio Sforza Colonna, alguien con verdadero peso. A primeros de octubre ya se había escapado.

Se ordena entonces su busca y captura. No se le encuentra; y el 27 de noviembre es juzgado en rebeldía. Otros participantes no huidos fueron juzgados y condenados a diferentes penas. Se supone que a Caravaggio al menos le hubieran caído las penas de expulsión de la Orden y de Caballero, y no menos de cinco años de cárcel.

En la misma gran sala del Oratorio donde está su famoso cuadro, el uno de diciembre de 1.608, Caravaggio fue, en su ausencia, “privado del hábito” por quien lo hizo caballero, Alof de Wignacourt.




(Retrato de Alof de Wignacourt, autor anónimo, que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de La Valletta[9]).

En dicho acto, Caravaggio fue declarado miembro “podrido y corrupto” por aquellos mismos que lo habían adulado como pintor. Su leyenda como pintor maldito se había acrecentado. Ahora, era doblemente profugo: por el homicidio de Roma y por los delitos de Malta. Caravaggio a esas horas estaba por Siracusa (Sicilia).

Saludos. José Luis


















[1] Resulta poco creíble que Caravaggio no conociera la norma básica de que los caballeros no podían abandonar la isla de Malta sin permiso expreso del Gran Maestre.
[2] El 28 de agosto fue detenido por hechos ocurridos diez días antes, es decir en la noche del 18 de agosto, en que ocurrió “el tumulto”.
[3] Esto se sabe hace algunos años debido a las investigaciones de Keith Sciberras.
[4] Fue atribuido a Caravaggio por Mina Gregori.
[5] Véase la firma en la entrada en el blog de fecha 1-4-2012. Me parece demasiado exagerada esta posibilidad, teniendo en cuenta que, cuando suceden los hechos de la pelea o ataque, el cuadro no había sido presentado, cosa que ocurrió un día después (¡!) de ser detenido Caravaggio, es decir en su ausencia.
[6] Que habla de una “inoportuna disputa”, sin aclarar en realidad nada.
[7] El último biógrafo Graham-Dixon tampoco lo sabe: “Es imposible saber qué provocó el estallido que le causó la ruina.” P. 407
[8] Véase la entrada en el blog de fecha 1-4-2012.
[9] Pueden ver el retrato de Alof de Wignacourt realizado por Caravaggio, y que se encuentra en el Louvre de París, (Ver la entrada en el blog de fecha 19 de febrero de 2012).

viernes, 6 de abril de 2012

CARAVAGGISTA:MATTIA PRETI









El que el pintor  Mattia Preti[1]  estuviera 38 años trabajando en la isla de Malta se deja sentir cuando uno pasea y visita La Valletta y otras localidades de Malta. Tanto en la Concatedral, en el Museo de Bellas Artes, e iglesias, uno se da cuenta de que este pintor es y fue allí muy importante, vean sino…
 
Y no sólo importante en Malta, también lo fue en Nápoles, en Taverna (Calabria), donde nació en 1613[2] –Caravaggio ya había muerto dos años y medio antes-; y curiosa, e igualmente también, su presencia artística se deja notar en Sevilla o en Mallorca.
La memoria dulce y agria que había dejado Caravaggio en 1608 en Malta, debía ser sustituida por un pintor de fuste, y es que había una misión especial que cumplir: pintar la Concatedral de San Juan Bautista en la Valletta.

Años antes, su paso por Roma con su hermano Gregorio, donde se estableció, hizo que le influyera entre otras tendencias, el estilo caravaggista. Así, conoció a Valentin de Boulogne o a Nicolás Tournier[3].
Para ir entrando en materia, veamos un comparativo temático de “La incredulidad de Santo Tomás”[4] entre el Caravaggio que ya entonces estaba pasando de moda y Preti:
 

Caravaggio en Postdam, Pinacoteca Schloss Sanssouci


Preti en Museo de Bellas Artes de La Valletta
La memoria dulce y agria que había dejado Caravaggio en 1608, debía ser sustituida por un pintor de fuste, porque la misión era sumamente importante: pintar la Concatedral de San Juan Bautista en La Valletta.
El tenebrismo ya no era tan acusado. No obstante la influencia caravaggista de Mattia Preti habría de incrementarse pues su estancia también en Nápoles de unos siete años antes de llegar a Malta habría de ponerle en contacto con la obra y escuela de Battistello Caracciolo y sobretodo de José Ribera “El Españoleto”, y en especial con uno de los discípulos predilectos de éste, cual fue el gran Luca Giordano.
Como ejemplo de esta época napolitana les propongo este maravilloso San Sebastián acribillado a flechas, que está en el Museo de Capodimonte de Nápoles.

Preti que tuvo una vida longeva y pintó mucho, también parece que visitó España, por lo menos así lo dice De Dominici, aunque no tenemos otros documentos que lo atestiguen, lo que no quiere decir que no fuera verdad.
En Sevilla y en su Museo de Bellas Artes[5] pueden disfrutar de un cuadro no demasiado conocido de Preti, cuyo título no tengo claro, pues allí está puesto como  “Cristo resucitado en el Cenáculo”, pero también lo he encontrado como “San Juan increpa a Herodes”.

Una brevísima muestra final del impresionante trabajo de Preti en la Concatedral de La Valletta, mostrando el conjunto de los techos con un estilo ya más evolucionado, y añado un detalle, un martirio de San Lorenzo, que me gustó bastante.

 

Espero que les haya interesado esta aproximación personal a un pintor que abrazó el caravaggismo con fervor y que fue prolífico, así, si nos lo encontramos en algún museo, iglesia  o catedral, le prestemos un poco más de atención para disfrutar de él.
Hasta pronto.
(nobiliano@gmail.com)




[1] Nacido el 24-2-1613  en Taverna- Calabria y fallecido el 3-1-1699 en La Valletta-Malta.
[2] por ello Preti es conocido por el Caballero de Calabria o Calabrés.
[3] Veinte años después de morir Caravaggio todavía en Roma algunos pintores pintaban claramente en estilo caravaggista. Pintores franceses Tournier y Valentin, y muy buenos.
[4] Pueden encontrar otro cuadro de Preti con este tema en la Pinacoteca Vaticana.
[5] Si pasan por Sevilla no dejen de visitar el Museo de Bellas Artes pues se van a llevar una agradable sorpresa con obras maestras de Murillo, de Zurbarán, de Valdés Leal, etc pero también de Caracciolo, y de Ribera.


domingo, 1 de abril de 2012

CARAVAGGIO EN MALTA (PARTE I)











Les parecerá increíble, pero el día 29 de diciembre de 1607 el Gran Maestre de los caballeros de la orden de Malta Alof de Wignacourt[1] ponía por escrito refiriéndose a Caravaggio como persona “de grandes virtudes, honorable y respetuosa”[2]; y menos de un año después, el 1 de diciembre de 1608, en Asamblea Pública, celebrada en el Oratorio de lo que hoy es la Concatedral de La Valletta, fue realizado el solemne acto presidido por el mismo Alof de Wignacourt de “privatio habitus” –privación del hábito de la Orden-, y declararon a Caravaggio, y así quedó escrito, apartado de la Orden de Malta, como “miembro podrido y corrupto”[3]….Todo un record ¿no creen? Pero saben lo más curioso o divertido, dicho solemne acto estuvo decorado artísticamente con el cuadro más grande que nunca fue hecho por Caravaggio: “La decapitación de San Juan Bautista”.
De esta importantísima etapa en la vida de Caravaggio quería comentaros.
En Malta pasaron muchas cosas y en muy poco tiempo. Su vida siempre fue acelerada, pero en este tiempo parecía que iba a reacción.

Este cuadro y el ambiente maltés que caravaggio pudo vivir, me obligó a trasladarme a Malta. Roberto Longhi, el gran profesor del relanzamiento caravaggista llamó a la obra “El cuadro del siglo”. Yo había visto y conocía perfectamente el cuadro por la bibliografía, pero, como suele ocurrir, cambia mucho verlo en su sitio y en todo su esplendor. Cambia nuestra comprensión del mismo y cambia nuestra percepción sobre su importancia. Pero hablaremos más sobre el cuadro después, ahora, necesito transmitirles unos pocos datos de forma esquemática para que puedan comprender lo ocurrido en Malta con Caravaggio.
Caravaggio se encontraba en Nápoles huido de la justicia papal por la muerte en Roma de R. Tomassonni, y allí, pese a que los asuntos de la paintura no le iban mal, decidió que debía ir a Malta ¿Por qué? Por varias razones[4], como suele ocurrir. No por una sola.
Malta una isla en el límite fronterizo cristiano era un lugar duro y peligroso, cercano a fuerzas islámicas que podían ponerse en pie de guerra en cualquier momento. Malta que fue una posesión española proviniente de la corona de Aragón, y fue donada por Carlos V a los caballeros de la Orden de Malta, a cambio de la renta de un halcón anual. Estos caballeros con su cruz característica, eran una orden religiosa-militar encargada de la vigilancia y en su caso castigo de cualquier amenaza mora contra la fe cristiana[5]. Eran valerosos caballeros, un cuerpo de elite militar, conformado por hombres y jóvenes nobles de la Europa católica llegados a la isla para labrarse un futuro de heroísmo prestando servicios militares y religiosos. Organizados en una gran jerarquía en cuya cúspide estaba el Gran Maestre y al que se le debía tener total obediencia. Tenían sus propios códigos y reglamentos, pero había una norma muy especial y de gran importancia en lo que a nosotros incumbe: Ningún miembro de la Orden podía abandonar Malta sin permiso del Gran Maestre. Eso conllevaba un castigo severo, tal como la cárcel.
Fortificaciones, honor, armamento, jerarquía, peligro, religión, ambiente todo muy masculino. Era una especie de legión extranjera en la que haber matado a un hombre podía no ser visto con tanta carga culpa como en una ciudad como Roma o Nápoles, máxime si el homicida era alguien en ese momento totalmente comprometido en el servicio a las armas y en la defensa de la fe cristiana. Esto por un lado interesaba a Caravaggio, por otro lado ponía mar de por medio a cualquier intento de venganza directa de la familia de Tomassoni, al mismo tiempo que Caravaggio frecuentaba nuevos amigos y también poderosos señores capaces de ayudarle como pintor e incluso con las armas. Otra de las causas es que es muy posible que fuera así aconsejado por su protectora Constanza Colonna, cuyo hijo Fabricio Sforza Colonna, tenía ya un rango importante dentro de la Orden, y quizá también igualmente aconsejado por algún otro caballero más ya introducido en la orden. Otra de la causas era que en Malta a Caravaggio no le habrían de faltar encargos para pintar, y que las recomendaciones y favores ante las más altas jerarquías maltesas no iban a faltarle, llevándole a obtener su cadena de oro como gran pintor, que tanto consideraba que se merecía frente a otros pintores que él consideraba mediocres. Por último, dos ambiciones personales de Caravaggio se verían cumplidas. Su afición a las armas, es decir la lucha, y su aumento en la destreza de las mismas, y por último el ser nombrado caballero con todos los honores y respeto de los demás que eso conllevaba.
Había dos problemas y medio. El medio problema era que Caravaggio no era especialmente religioso, pero eso sin duda se podría obviar siempre que cumpliera con las obligaciones litúrgicas que le impusiera la orden, y así se esperaba de él.  Otro problema, era que debería comunicar el hecho de que había matado a un hombre[6], y eso debía ser simplemente pasado por alto por el Gran Maestre y por el Papa; y el último gran escollo, era que Caravaggio no provenía de buena cuna, y eso implicaba para poder ser nombrado caballero que se debería hacer una excepción y alegar méritos personales muy cualificados que lo justificaran. Por tanto, el problema para el Gran Maestre sería que no podía nombrar a Caravaggio miembro de la Orden y Caballero sin el permiso del Papa y sólo en el grado de “Caballero de Obediencia Magistral”[7] que era el único admisible para un hombre no de familia.
Sintetizando: Caravaggio llega a Malta en junio de 1607 en flotilla capitaneada por Fabricio Sforza Colonna por razones que nos imaginamos, pero que no están documentadas. Allí, al abrigo de sus nuevos protectores,  comienza a pintar haciendo el retrato de cuerpo entero de Alof de Wignacourt[8].
Sigue pintando el Merisi, y parece que agrada mucho su arte[9], por lo que se le encarga para el Oratorio adjunto a la Catedral un cuadro con el tema muy conocido de la decapitación de San Juan Bautista. El cuadro deberá ser descomunal por sus dimensiones[10], y será el “pago” que Caravaggio haga por su solicitud (y en cierto modo invitación también), para el ingreso en la Orden de Malta como Caballero de Obediencia.
Esta Decapitación de San Juan Bautista, en mi modesta opinión, creo que fue pintada en el mismo Oratorio, por razones de índole práctica. El cuadro que está restaurado y a pesar de las siete figuras de tamaño natural que contiene, presenta y da una sensación de fondo amplio, frío, un  patio interior de ejecuciones.
Es el cuadro más teatral que yo haya visto, por sus dimensiones y por su especial entorno en que parece como un escenario de teatro con personajes estáticos[11].
Caravaggio se quiso esmerar en esta composición, porque en esa magna estancia se celebraban solemnes actos de la Orden, como era el propio acto de ingreso en la Orden, así también el de Caravaggio.
Veamos el teatral conjunto.[12]
El cuadro que contemplamos refleja ese momento violento sin ambages a los que Caravaggio nos va acostumbrando y que ha de servir para conmover a quien observa el cuadro, y en este caso especialmente a los Caballeros que tienen ante sus ojos al Bautista desangrándose, sacrificio al que ellos llegado el caso tendrán que igualar . Así, San Juan Bautista, a quien ya el verdugo ha cortado con la espada[13] y chorrea la sangre, le va a asestar el último tajo con el cuchillo para separar definitivamente la cabeza del tronco y depositarlo en la bandeja de oro que una joven espera. Esta joven es Salomé[14] por lo que respetuosamente discrepo de Graham-Dixon. Siguiendo con el cuadro vemos a un carcelero dirigiendo la operación a una mujer mayor horrorizada y a dos presos que observan curiosamente entre barrotes. El Bautista es tapado por la cintura con una piel de cordero y un manto rojo. Atención al cuello del que brota la sangre.
 
En esa sangre se encuentra un tanto disimulada la firma de Caravaggio, (único cuadro que firmó), pone “F MichelAn”, donde la F es Fray o hermano junto a Michelangelo.
Añadir que como siempre los ropajes no son la época en que sucede la acción, sino de cuando se pinta el cuadro.
El 14 de julio del año 1608 Caravaggio consiguió uno de sus sueños, ser investido Caballero. También allí conseguiría su cadena de oro por excelencia en la pintura y según refiere Bellori le fueron puestos a su disposición dos esclavos (¿?). Caravaggio sabía perfectamente dónde se había metido y cuáles eran las obligaciones de un caballero de la Orden de Malta, incluido la prohibición de salir de la isla sin permiso, así como el castigo que conllevaba esa acción. Otra cosa era que lo asumiera.
En la catedral de la Valletta, un recinto sagrado de oro y obras de arte contiene una copia de otro cuadro importante de Caravaggio este San Jerónimo escribiendo, cuyo original restaurado y con cristal se encuentra actualmente, y a pocos pasos de allí, en el mismo Oratorio que la Decapitación.
El tema de San Jerónimo anacoreta era muy apreciado en la época. El caballero Ippolito Malaspina le encargó este “San Jerónimo escribiendo”:
 
Otro de los cuadros pintados por Caravaggio en Malta.
El modelo del cuadro se ha dicho que podía haber sido el propio Wignacourt, y pese a que el parecido es muy razonable[15] parece ser que no lo es. Yo tampoco lo creo. Quizás le llame la atención esa banda a la derecha con un escudo en la parte inferior: Se trata de lo que parece una puerta con un escudo de armas que incluye los picos de la cruz de malta.
Por otra parte el cuadro contiene todos los elementos propios del tema, esto es crucifijo, calavera que refleja en dónde acaban las vanidades, y una piedra para golpearse como penitencia. Curioso el capelo cardenalicio colgado a la izquierda. La desnudez del santo ya de avanzada edad es característica. El cuadro fue robado en 1985 y tras su recuperación, menos mal,  fue restaurado.
Se tiene constancia de dos cuadros más con San Jerónimo anteriores al de Malta, el San Jerónimo de Monserrat y el de la villa Borghese[16] .
 
Este es el cuadro de Monserrat, que al principio fue atribuido a Ribera (¡!) que quizá sea el menos conocido, (el que más es el de la Borghese), pero que para mi es muy interesante, vean sino la violencia del claroscuro.
Continuaremos con una segunda parte  sobre la estancia de Caravaggio en Malta.
Saludos. J. Luis Cestero Ramos (nobiliano@gmail.com)


[1] Véase el cuadro de este Gran Maestre en la entrada en el blog de fecha 19 Febrero 2.012.
[2] Carta a su encargado en Roma caballero Francesco Lomenelli para comunicar el nombramiento excepcional de dos caballeros más, uno de ellos Caravaggio. Además se ratifica con la carta localizada en el archivo secreto del Vaticano que Francesco dell’Antella, Secretario de Wignacourt remite al Papa en que se habla de Caravaggio en términos de “persona(s) virtuosa(s) y meritoria(s)”.
[3] “membrum putridum et foetidum”, literalmente.
[4] Las razones son deducidas y no constan expresamente en documento alguno.
[5] Cuyo máximo exponente fue su participación en la batalla de Lepanto
[6] No es cierto que los problemas de Caravaggio en Malta vinieran  por ocultar este extremo, pues en la carta remitida al Papa en nombre del Gran Maestre  de 7 de febrero de 1608 se dice, aunque sin nombrar a Caravaggio, “a pesar de que uno de ellos, otra vez en una riña hubiera cometido un homicidio…” Por tanto las autoridades de la Orden sabían perfectamente lo acontecido en Roma.
[7] Había otros grados para caballeros de alta alcurnia como eran los “Caballeros de Justicia”, lo que mencionamos ya, porque Caravaggio hirió de gravedad a uno de estos.
[8] Se sabe que hizo otro retrato de forma oval, del mismo Gran Maestre sentado, pero no  ha sido encontrado.
[9] Caravaggio pintó en Malta los siguientes cuadros según se ha convenido actualmente por los expertos: Dos retratos de Alof de Wignacourt, de los que sólo se conoce uno que está en el museo del Louvre; “La Decapitación de San Juan Bautista”; “San Jerónimo escribiendo”; “Cúpido dormido”, que está en el Palacio Pitti de Florencia y es uno de los pocos cuadros no religiosos de Caravaggio; “Retrato del Caballero Maltés Antonio Martelli” también en el Palacio Pitti de Florencia. Hay algunos otros cuadros que han sido atribuidos a esta época como la “Anunciación” de Nancy; o como un “San Juan Bautista en la fuente”, pero no está aceptado por el momento como original, sólo por copias, y además dudoso de que se pintara en este período maltés.
[10] Mide 3’61 m por 5´20 m y debería estar terminado para el 29 de agosto de 1.608.
[11] Escenario al que por cierto, uno no se puede acercar, ni siquiera se puede fotografiar sin flash, siguiendo la  costumbre ya bastante generalizada,  de algunos  museos, de que pese a haber pagado una entrada, no se deja fotografiar nada, no siendo posible llevarse un recuerdo, y de alguna manera, se “invita” a comprar en la “librería” del museo de turno. Lamentable.
[12] Magnífica foto tomada de Wikimedia Commons, Autor: Hamelin de Guettelet.
[13] Véase  la entrada en el blog de fecha 29 de diciembre de 2-010-
[14] No estoy de acuerdo con Andrew Graham-Dixon cuando en su reciente y gran biografia “Caravaggio-Una vida sagrada y profana” opina en p. 400 y llamada 62, que la joven es una sirvienta porque va vestida de esa forma. No puedo estar de acuerdo porque, al margen de que la historia exige la presencia de Salomé que hará el regalo a Herodias, es que si nos fijamos en la manga derecha de la joven se ve un ribete dorado impropio de una sirvienta. Es muy posible que al ser pintado el retablo en el Oratorio, (cosa en la que el autor probablemente discrepa), la joven y sus mejores ropajes fuera todo lo que pudiera encontrar Caravaggio para pintarla del natural, no siendo esta vez posible, por razones obvias, utilizar de modelo una puta con suntuosas ropas y meterla en el Oratorio, como hacía en Roma. Parece claro que en este cuadro no quiso ser provocador.
[15] Puede verse la entrada en el blog de fecha 19 Febrero 2.012
[16] Comentaremos sobre este cuadro un poco más extensamente en una próxima ocasión. 

domingo, 11 de marzo de 2012

CARAVAGGIO: SU CARÁCTER, SU PERSONALIDAD (PARTE III); “…ESTE PINTOR DE CEREBRO TRASTORNADO”

 


Detalle de la cabeza de Goliat del cuadro David y Goliat que se encuentra en la Galería Borghese de Roma. Está generalmente admitido que es un autorretrato de Caravaggio de su última época. Su aspecto era tan terrible como aparenta. Puede verse el cuadro completo en la entrada de 29 de diciembre de 2.010.
Michelangelo Merisi Caravaggio era una mente compleja comentaba en la anterior entrada del blog. Efectivamente, si viviera ahora sería muy recomendable su tratamiento por un médico siquiatra.
No obstante lo anterior, sí que convendría recordar tres o cuatro cosas que en  el tiempo y en la sociedad en que vivió daban escenario a su conducta. Esto es importante porque aunque determinados patrones de la conducta humana valen para todos los tiempos, otros están determinados o al menos muy influenciados por el entorno.
En el tiempo y en lo que ahora llamaríamos Italia en que vivió Caravaggio las clases sociales estaban muy marcadas, en primer lugar una de ellas era la aristocracia; otra, el clero que básicamente en su jerarquía se nutría de la aristocracia[1] y que tenía poder político y económico; en términos amplios estaban los vasallos que incluía a los siervos, campesinos y una subclase emergente de comerciantes. Era muy conveniente para estos tener buena relación o estar bajo la protección de algún aristócrata o de algún jerarca del clero. Muchos miembros de la clase baja tenían el deseo, más o menos explícitamente expresado, de llegar en la escala social superior o a lo más alto, como es lógico, porque sencillamente se vivía mejor.
Igualmente en aquellos tiempos Caravaggio había muchos y complejos rituales de actuación, y que tenían mucho que ver con la clase social a la que pertenecieras. Así, cualquier falta de respeto de un siervo a alguien de clase más alta era severamente rechazada y castigada. Un ejemplo significativo de la importancia de los rituales eran los saludos. Así, el no saludar o el no hacerlo correctamente podía llevar a malas consecuencias[2].
Quizá lo que más nos llamaría la atención hoy día sería el sofocante ambiente religioso, que no era impedimento para que hubiese una gran pobreza y una gran cantidad de gente en estados marginales de la sociedad.  Las guerras, epidemias, y dificultades económicas generales habían producido una legión de desocupados, mendigos, salteadores, jugadores y picaros, así como una cantidad ingente de prostitutas, lo que producía un ambiente lumpen, que resultaba a las autoridades muy difícil de erradicar. Ambiente en el que, en parte,  Caravaggio se debería inevitablemente mover, seguramente con más gusto que disgusto.
En todo este contexto… ¿Qué pensaban los contemporáneos de Caravaggio?
Giulio Mancini, el médico, coleccionista y biógrafo de Caravaggio, decía de él que era de trato muy difícil.
Otro que lo conoció muy bien, pues estuvo a su servicio en su palacio, fue el Cardenal del Monte que dijo de él que era una hombre  “stravagantissimo”, esto se ha traducido por extrañísimo, pero no creo que sea del todo justo porque en italiano extraño es “straneo”, por lo habida cuenta de que el Cardenal trató a Caravaggio más bien en una época intermedia de su vida, cuando no estaba tan deteriorado, quizá quisiera dar en parte un sentido de estrafalario e impredecible, en ese sentido la palabra española extravagante es la que en mi opinión más se ajusta.
Fabio Masetti que era el embajador del Duque de Modena en Roma, gran señor, se había encaprichado en que Caravaggio le hiciera un cuadro. A cuenta de ese cuadro Caravaggio había percibido una cantidad como adelanto, pero posteriormente pidió más a cuenta, debido a que tenía dificultades económicas (probablemente deudas de juego ), pero Masetti al reclamar el cuadro sobre el que Caravaggio le daba largas, dice de él que avergonzado “enrojece cuando le ve”. Claro, a un embajador de un Duque, Caravaggio no podía despacharlo con un insulto, y le daba vergüenza no estar cumpliendo su contrato, (que no cumplió al final), cosa que no acostumbraba a hacer.[3] En ese año de 1606 Caravaggio estaba ya realmente “pasándose de vueltas”.
Un comitente de cuadros mesinés llamado Niccolo di Giacomo escribió en 1609 de Caravaggio en términos de “…este pintor de cerebro trastornado”. Realmente parece que hay una coincidencia general en testimonios de la época en que Caravaggio no regía mentalmente bien, por lo que todas las interpretaciones, como la que configuran un supuesto prerromanticismo de Caravaggio, o bohemia, o alguien “contracultural”, que en principio merecen respeto, deben tomarse con muchas cautelas.
Entre los que lo conocieron y padecieron estaba su enemigo y biografo Giovanni Baglione. Su biografía de él, quizá hecha más para desprestigiarlo ante la posteridad que para que permaneciera en el recuerdo resulta irritante. Decía Baglione de Caravaggio[4] que “Michelagnolo Amerigi fue hombre satírico y altanero; y en cualquier momento gustaba hablar mal de todos los pintores pasados y presentes, por insignes que fuesen; pues le parecía que él solo con sus obras había adelantado a todos los otros de su profesión”. Satírico, altanero, hablaba mal de otros pintores…los genios, suele ocurrir, a veces lo son en su arte, pero no siempre se comportan de forma amable y comedida. La humildad no suele ser su fuerte porque se ven superiores a sus contemporáneos. Continúa diciendo Baglione que “Fue Michelagnolo por soberbio ardor de espíritu un algo díscolo, y a cada rato buscaba ocasión de romperse el cuello o de poner riesgo a la vida ajena”. Fue impulsivo, explosivo. Tuvo siempre problemas con el poder establecido. No asimilaba la sumisión. Fue detenido en varias ocasiones por portar armas, cuando sabía perfectamente que estaba prohibido, etc.

 

En este cuadro del Sacrificio de Isaac que se encuentra en la Galería de los Ufficci de Florencia, pintado en 1602 ó 1603 se percibe, o al menos yo lo percibo, y no soy desde luego el único, una cierta carga sádica. El tema pictórico del sacrificio de Isaac a manos de su padre Abraham, es y era bastante conocido y había sido profusamente utilizado antes de esta obra, y lo fue después, (en puridad las sagradas escrituras no hacen mención a la presencia un ángel que detiene la mano de Abraham, sino a la voz del ángel de Jehová que es la que detiene la cuchillada mortal, y la sustitución de Isaac por el sacrificio de un carnero, que aparece a la derecha del cuadro, pero el gusto de la época era incluir un ángel, lo que sin duda añade un mayor dramatismo a la escena). La carga trágica del cuadro es bastante fuerte, mucho más que en otros, o quizá el que más entre los cuadros que tocan ese tema. La posición de Abraham con el cuchillo, y la cara de horror de Isaac, cuyo modelo está generalmente admitido que era Francesco Boneri, (Cecco del Caravaggio), el mismo que hizo de modelo en el fantástico cuadro “Amor Victorioso”[5] de Berlín o el “San Juan Bautista” del Museo Capitolino de Roma. Algún autor ha hecho una referencia a la posición de sodomía que en el cuadro se da a entender. No digo que no, porque de Caravaggio no me sorprende nada, pero parece un poco rizar el rizo. La posición de Abraham con respecto a Isaac, tanto más dramática, cuanto que es la mejor forma de inmovilización de la víctima, que pugna por su vida ante lo que inminentemente le va a suceder.
          
         Aún cuando el biógrafo Sandrart, que no conoció a Caravaggio personalmente, pues escribió sobre él varias décadas después de su muerte, relata un suceso que muy bien pudo ser cierto, y que es muy característico del ambiente caballeresco y espadachín, al mismo tiempo, es revelador de las formas de actuar de Caravaggio. Relata el tal Sandrart que Caravaggio se encontró al pintor llamado El Caballero de Arpino (Giuseppe de Cesari), y le dijo que como iban ambos armados era el momento de arreglar sus deferencias, contestándole éste que él era un caballero y no debía rebajarse a un duelo con alguien de más baja condición, lo cual al parecer, le hirió a Caravaggio más que cualquier estocada. Porque Caravaggio era pendenciero pero también  muy orgulloso especialmente entre los pintores.
         Caravaggio no tuvo unos vínculos personales o familiares arraigados. De hecho su hermano fue a visitarlo en Roma, quizá atraído por la fama  del pintor, y éste se negó a recibirlo fraternalmente diciendo que ni lo conocía, ni era su hermano. No obstante siempre tuvo “amigos” y sobretodo admiradores, pero no creo que tuviera posibilidad de establecer una relación afectiva satisfactoria probablemente de ningún tipo.
         Creo, por otra parte necesario, hacer un breve comentario sobre la cultura y la religiosidad del pintor como posibles moduladores de su personalidad. Caravaggio no fue un intelectual nato. Sabía leer y escribir, aunque fue más lector que escritor, porque escrito no nos ha llegado prácticamente nada, y lector, al menos sabemos que cuando fue desahuciado tenía en casa-estudio doce libros, aunque desgraciadamente no conocemos los títulos de dichos libros.  Sabemos también que era amante o apreciaba la música  porque en el mismo desahucio se hace inventario de un violín y una guitarra. Seguramente sabía tocar la guitarra, pues Prudencia Bruna, su casera cuando le denuncia, dice de él “…que volvió junto a otros tocando una guitarra.” Además, es fácil deducirlo del contenido de varios cuadros, como por ejemplo entre otros, el del “Tañedor de Laúd” o el de la “Huida a Egipto” en que las referencias musicales son bastante exactas. En cuanto a su religiosidad no consta nada en especial, se supone que cumpliría con sus obligaciones, especialmente en Semana Santa, y que tendría un conocimiento bastante profundo de las sagradas escrituras, necesario para imaginar las escenas religiosas que pintó
Un personaje tan complicado como Caravaggio tuvo muchos detractores y enemigos, como no podría ser de otra manera, que, tampoco perdieron ocasión de ajustarle las cuentas en cuanto tuvieron ocasión, incluso de una paliza en Nápoles casi lo matan.
Baglione, que como hemos dicho conoció y sufrió la ira de Caravaggio, –recordemos que entre otras cosas, denunció a Caravaggio y a otros amigos suyos, por la publicación por toda Roma de versos injuriosos contra él y otro pintor llamado Tommaso Salini (Mao)[6]- termina prácticamente su pequeña biografía con una frase demoledora: “…y sin ayuda de nadie murió en pocos días malamente, igual de mal que había vivido”. Después el resentido Baglione hace una consideración despectiva sobre su pintura. Lo bien cierto es que les puedo decir que si no fuera por Caravaggio a Baglione ni se le conocería mínimamente, porque es uno de los muchos pintores italianos desconocidos.
En resumen y como conclusión, Caravaggio de una niñez y juventud complicada, rodeado de la enfermedad y la muerte por la peste; inmerso en  aventuras, juegos, y malas compañías, tras una época de aprendizaje en Milán,  se traslada a Roma donde tiene que buscarse la vida en un ambiente muy competitivo entre pintores y hostil en general. Como consecuencia probablemente de enfermedad o enfermedades su personalidad ya extraña se deteriora dando lugar a explosiones de violencia, peleas y duelos. Al final es un hombre perseguido y atemorizado[7] que busca una reivindicación de sí mismo que no consigue.
No obstante lo anterior, en cualquier época de la vida de Caravaggio, salvo en la primera de la que no se ha encontrado nada por el momento, la producción pictórica no es mucha en cantidad, pero es excelente, incluso sublime, lo que le deja en el altar de los genios de la pintura.
Y para finalizar y si me lo permiten, una broma. Una vez me preguntaron cómo era ese Caravaggio del que se habla, y dije que yo lo imaginaba como una extraña mezcla entre D. Juan Tenorio y Salvador Dalí… Ése Dalí, otro genio, con una mente compleja…
Nos vemos en la próxima entrada. Saludos.
José L. Cestero (nobiliano@gmail.com)


[1] Sobre sólo cuatro de los papas que “reinaron” en aquella época, vean entre paréntesis las familias de rancio abolengo a las que pertenecían: Clemente VIII (Aldobrandini), León XI (Medicis), Pablo V (Borghese), y Urbano VIII (Barberini)
[2] Resulta incluso un poco cómico desde el punto de vista de hoy, el relato de Orazio Gentileschi contestando la denuncia de Giovanni Baglione, cuando refiere a que él espera que Baglione le salude y se quite el sombrero, y Baglione esperaba lo mismo, con el resultado de que ambos pintores no se saludaban. También refiere Orazio Gentileschi que hace tiempo que Caravaggio espera que él le salude, pero que hace seis meses que no habla con él…Como ven el asunto de los saludos tenía mucha importancia en aquella sociedad.
[3] Aunque sí hubo retrasos como por ejemplo en el cuadro “La muerte de la Virgen”, véase la entrada de fecha 3 de julio de  2.011.
[4] Tomo la traducción que me merece más confianza de Luis Antonio de Villena, en el apéndice III de su impagable libro “Caravaggio exquisito y violento” Editorial Planeta, año 2.000. Otro de los libros que yo recomiendo a los aficionados, pues quizá sea lo mejor y más original que se haya escrito en español sobre Caravaggio.
[5] Véase la entrada en el blog de 16-12-2010 donde se comenta el cuadro “Amor victorioso” y el de 14-6-2011 donde se comenta el cuadro “San Juan Bautista” del Museo Capitolino de Roma.

[6] Ver entrada en el blog de 18-12-2010.
[7] Probablemente paranoide o quizá epileptoide, o de epilepsia subclínica como diría Vallejo Nagera. Cfr. Vallejo Nagera “Locos Egregios” , p. 94-95